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SIDARTA GAUTAMA

En el año 623 a.c., al nordeste de la India, nació Sidarta llamado también Gautama. Según la mitología budista descrita por Gutierre Tibón, Sidarta fue hijo de la reina Maya, mujer que lo engendró sin concurso de su esposo el rey Sudodana, por virtud de un elefante blanco la noche de luna llena al inicio del verano.  Dicen, que durante el embarazo de 10 meses, el niño era perfectamente visible dentro del vientre materno, como si fuese de transparente cristal, en posición de perfecto brahamán, sentado con las piernas cruzadas flor de loto en actitud de meditación.

En un parto sin dolor, nació el niño, pudiendo hablar y caminar de inmediato. Dio siete pasos y aseveró: soy el amo del mundo y esta es mi última reencarnación,  a los siete días murió la madre. El rey crió al pequeño con auxilio de su esposa segunda.

A los siete años fue puesto bajo la tutela de maestros que declararon que el niño sabía todo y que era imposible enseñarle nada nuevo. Fue un niño introvertido, hipersensitivo y con grandes fantasías y sueños; no le interesaban los juegos, aunque llegó a realizar hazañas de atleta. Era un místico en embrión. Los astrólogos predijeron que algún día dejaría el palacio real y se volvería un buda muy iluminado.

A los dieciséis años lo casaron con la princesa Yosadira, con quien procreó un hijo de nombre Rahula. Pero cuando vio a un limosnero, a un enfermo cubierto de llagas, a un muerto en descomposición y a un ermitaño meditando en paz, decidió hacerse anacoreta sannyasin. Tenía veintinueve años cuando tomó la decisión de abandonar el palacio y a su familia.

Se rapó la cabellera y vistió una túnica. Se entregó a duros ayunos, abstinencias, autocastigos y yoga. Así anduvo por siete años, sumido en meditaciones, buscando la verdad, hasta que a punto de desfallecer, comprendió que la sabiduría no se alcanza con sufrimientos corporales, sino iluminando la mente.

A la sombra de un árbol tuvo su iluminación, que duró varios días y noches. Se le apareció un demonio de nombre Mara, quien le reveló que él (Buda) había venido a realizar una renovación religiosa. Entonces se cubrió de un aura o energía, gracias a que había descubierto el karma o cadena de causas y efectos que liberan o emancipan los caminos que conducen al nirvana. Desde entonces Sidarta Gautama fue buda, iluminado y omnisapiente.

Pronunció sermones en los que enseñó los principios básicos del budismo: 1) que todo dolor y mal se derivan de la ignorancia, 2) que todo lo que existe tiene un karma, 3) que toda la vida es sufrimiento, 4) que se debe llevar una conducta bondadosa, meditante y de indiferencia, 5) que según su modo de obrar, todos los hombres reencarnan en plantas, animales u otras personas, 6) que las reencarnaciones son una emancipación sucesiva del dolor hasta que, alcanzando una mentalidad y espiritualidad superior, se pasa al nirvana, 7) el nirvana es el estado en que ya no hay dolor ni personalidad.

Después de siete años de ausencia, Sidarta Gautama regresó a casa, siendo su nodriza y su esposa los primeros budistas.  Fundó por separado órdenes para varones y mujeres ascetas, especie de monjes y monjas, quienes a su vez se abocaron al reclutamiento de nuevos  seguidores e iniciados. 

Predicó durante cuarenta y cinco años. Escribió en sánscrito unos libros llamados sutras, en que prescribe mandamientos, prohibiciones (laicales y para monjes), cosmogonías, símbolos, ritos de evolución, verdades misteriosas y ocultas.

Reunió a sus discípulos, encargándoles dar a conocer el dharma o leyes budistas. Conforme a sus creencias saturadas de símbolos esotéricos, se acostó con la cabeza hacia el norte y murió al amanecer después de la luna llena de mayo de 544 a.C.
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La Enciclopedia Barsa cita textualmente: BUDA (GAUTAMA SIDDAHRTHA) (Siglos VI?-V? a. de J.C.). Fundador del budismo y figura divinizada posteriormente en una mitología oriental. Es poco lo que se conoce del mismo a través de legítimas fuentes históricas, si bien abundan los detalles legendarios. Sobre su existencia real, sin embargo, quedan pocas dudas. Varias fuentes sitúan su nacimiento alrededor del año 543 a. de J.C., aunque otras hacen remontarse el acontecimiento a las postrimerías del siglo VII a. de J.C.

Nació en Kapilovastu, capital de un pequeño reino del norte de la India (sit. en lo que es hoy Nepal), hijo del rey guerrero del país y vástago de la larga y encubradisima estirpe de los Gautama, y se le dio el nombre de Siddhartha (en sáncrito, -el que tiene buen éxito-). Desde muchacho se distinguió por su carácter afable, su inteligencia despierta y afán de sabiduría, su hábil namejo de las armas. Antes de cumplir los veinte años ya se habís desposado con tres damas de la corte, entre ellas su prima Jasodhara, y es probable que, como principe, haya tenido un harén. Puede decirse que hasta casi los 30 años de edad vivió rodeado de lujos y, de tal modo protegido contra la infelicidad, que casi n conoció ni el dolor ni la muerte.

Dice la leyenda que en una ocasión, mientras se dirigía en su carruaje a un lugar de recreo, Gautama quedó profundamente impresionado ante la vista de tres hombres: uno, agobiano por la vejez; otro, víctima de una enfermedad contagiosa; y e tercero, muerto. Su cochero le aseguró que tal era la suerte reservada a todos los hombres, y desde aquel momento el príncipe empezó a meditar sobre la forma en que el género humano podría encontrar una felicitad verdadera y perdurable, cosa en la cual su propia religión, el brahmanismo, no le ofrecía respuesta aceptable. Abandonando su vida placentera y fácil, se alejó de los suyos, inclusive su hijo recién nacido, decidido a encontrar el verdadero significado de la vida para despuéshacerlo conocer a todo el mundo.

Anduvo errante durante seis años, padeciendo ayunos, flagelaciones y sacrificios voluntarios, y dedicado plenamente a la meditación y al estudio. Un día, sentado bajo una higuera -llamada después el árbol Bo, o de la iluminación- vió claramente que el remedio para toda clase de miserias radicaba en el dominio de uno mismo, de los propios impulsos egoístas, y de la ambición de bienes perdurables. Adoptando el calificativo de Buda (Çel IluminadoÈ en sánscito), recorrió la India con sus discípulos durante más de 40 años, enseñando a pobres y ricos, humildes y poderosos, el camino de la verdadera felicidad.

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