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ENSEÑANZAS  ANTICRISTIANAS

La New Age propugna una religión cósmica, que resulte del sincretismo de las existentes, pero conservando en su eje central los fundamentos budistas. Lo anterior no es extraño considerando precisamente el distintivo panteísmo del hinduísmo.

Constituye una modalidad religiosa en la medida que se ocupa de re-conceptuar y estructurar una nueva religión; como dicen ellos mismos: una nueva forma de re-ligar al hombre con la naturaleza y la divinidad interna.

Empero, estas enseñanzas son anticristianas, toda vez que se niega que haya un Dios Creador, providente, redentor y santificador. Se falsea la realidad de Cristo, Dios y Hombre verdadero. Se dice que Jesús llevó una vida diferente a la que muestran los evangelios. Se niega la resurrección y se afirma la reencarnación. Se niega la existencia del pecado y la gracia, lo mismo que del infierno y el cielo. Se niega la santidad.  Se sustituye el valor intrínseco de la libertad humana por el determinismo astrológico. Se fomenta la brujería, la hechicería y la magia sanante. Se afirma que llegó el tiempo de manifestar lo que ha sido espiritualmente oculto desde civilizaciones remotas y que fue transmitido sigilosamente de generación en generación. Se sostiene que la verdad no es la realidad evidente.  Se tiene a los miembros de la jerarquía esotérica como divinos.

Ashrams, ritos iniciáticos, jerarquías, maestros, solsticios, chakras, mantrams, decretos, tao, sanaciones, puntos de luz, reencarnación, autodivinización, ascencionismo y nirvana, hacen de la New Age una corriente religiosa que en nada se puede asimilar al cristianismo.

Sin embargo, muchos cristianos incurren en la falsa suposición de que la New Age, sus tesis y prácticas, les harán mejorar incluso en su vida como cristianos, considerando que en nada se oponen a su fe, sino que incluso la perfeccionan. Para salir de este ardid, a manera de evaluación hagamos algunas preguntas fundamentales:

- ¿El budismo acepta un Dios creador y providente?  No. Porque el budismo no acepta la existencia de un hacedor del universo. No hay diferencia entre creador y creaturas. La naturaleza es divina. El universo está en evolución eterna. Dentro del universo existen seres evolucionados que por un lado instruyen a otros menos evolucionados y por otro dominan la naturaleza.

- ¿El budismo conduce a la desesperanza y al eventual ateísmo? Sí. Dios es el absoluto. No es persona, no tiene conciencia de sí. Los hombres carecen de personalidad única y específica, ya que su espíritu reencarna perenemente. No hay un dios en quién creer y esperar. A dios los hombres no pueden acudir para solicitarle su auxilio, porque simplemente no existe diferenciado de sí. Por ello desarrollan habilidades por las que solo acuden a sí mismos.

- ¿El lamaísmo es esotérico?  Sí. La verdad objetiva no es la realidad evidente. La verdad es oculta y misteriosa. La verdad es gnóstica, requiere de maestros instructores que la mediten y descubran. El verdadero conocimiento es complejo y esotérico, opuesto al de fácil acceso o esotérico.

- ¿El budismo-lamaísmo es la esencia religiosa de las sociedades esotéricas?  Sí. Los grandes maestros no solo de nuestros tiempos,  ya recurrían a mantrams, alquimia, magos, astrólogos, invocación de seres evolucionados, panteismo, poderes mentales, sistemas reservados de enseñanza e iniciación, secreto y ocultismo. Hoy en las sociedades esotéricas, los iniciados, hacen profesión de los mandamientos budistas.

- ¿Los esotéricos están propagando la idea de una nueva religión universal? Sí. En contacto con las fuerzas misteriosas del cosmos, la propagación de una religión universal y panteista, es de principios, métodos y fines -indudablemente- esotéricos.

- ¿Están preparando el advenimiento inminente de un nuevo mesías?  Sí. El abandono de la era cristiana y el inicio de una nueva era, consolidada por el nuevo ascencionismo del género humano, mediante la acción de un instructor universal, es una afirmación que procede de sí mismos.

- ¿Este mesías-instructor es anticristiano? Sí. Este maestro de maestros, instructor universal o buda de la actualidad, no habla de fe o esperanza en Dios, ni de caridad, razón, voluntad o libertad, dignidad humana, unidad sustancial de la persona, ni de virtudes o de piedad. Habla del potencial humano, de superhombres que pueden prescindir de su carácter de hijos de Dios, de los mandamientos divinos, de la ley natural y de la resurrección.

- ¿Los cristianos esotéricos cometen gravísimo pecado, sea por ignorancia o por maldad? Sí. Los New Agers de extracción cristiana, se rebelan a su credo, contrariando las promesas del bautismo, las virtudes a que  compromete y las renuncias que implica.

- ¿Hay algo de demoníaco en todas estas creencias y prácticas?  Sí. La invocación a lo que llaman la luz interior, a la mónada o presencia del yo soy, puede constituir una real invocación demoniaca.

Los principios éticos sobre los cuáles la cultura y la civilización, judeo-cristiana y greco-latina, se ha consolidado, están contenidos en los llamados diez mandamientos: Amarás a Dios por sobre todas las cosas, no emplearás el nombre de Dios en vano, santificarás las fiestas religiosas, honrarás a tu padre y a tu madre, no matarás, no fornicarás, no mentirás, no robarás,  no desearás la mujer de tu prójimo, no levantarás falso testimonio, no desearás los bienes ajenos. Admirable síntesis de ley divina y natural, que relaciona en occidente las normas de Dios, las naturales e incluso las civiles.

Su cumplimiento nos ha llevado a considerar la coincidencia de lo verdadero, lo bueno y lo bello; de la ciencia, la virtud y la libertad. Los auténticos sabios, santos y héroes, lo son en la proporción en que promueven la dignidad y la justicia. Los hombres verdaderos son buenos porque fortalecen la dignidad de sí mismos a través del amor al prójimo.
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El Cardenal José Ma. Caro, Arzobispo de Santiago y Primado de Chile, cita lo siguiente: “Es evidente una religión distinta, la que tiene sus altares distintos y propios; sus templos distintos y propios; su sacerdocio distinto y propio y aún su pontificado supremo propio; sus ceremonias distintas y propias; las fiestas religiosas distintas y propias; su credo religioso distinto y propio; su moral distinta y propia; su propia y distinta teoría acerca de la naturaleza del alma humana y de sus relaciones con la deidad; su dios propio distinto y peculiar... eso es por tanto una religión distinta”.

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