Capítulo 6. RETOS MEXICANOS DEL SIGLO XXI
Justicia y Equidad
Derechos y Deberes
Armonía y Paz
Nueva Educación
Participación Ciudadana
Seguridad
Progreso
Formalidad
Capilaridad
Saneamiento
Legitimidad Política
JUSTICIA Y EQUIDAD
¡Qué estamos sedientos de justicia es una realidad innegable!
Tenemos que pensar y repensar hasta convencernosque lo justo consiste en lo conveniente, a efecto de dar a cada uno lo que se le debe.
¡Y que es lo más conveniente y propio sino la propia dignidad humana...”dignidad” que a “todos” nos iguala!
Hacer justicia consiste en dar al prójimo lo que le corresponde por razón ontológica.
¡Y porque no se puede ser teóricamente justo, la justicia es objetivamente real o no es justicia!
¿...y qué tipo de justicia merecemos los mexicanos del siglo XXI?
...La lista podría ser cuasi-infinita.
Pero... hablando de principios y valores hay un fundamento pendiente: la modificación del artículo primero constitucional.
¡Qué a los individuos se nos “reconozcan” nuestros derechos...no que se nos “otorguen”!
Requerimos de lo jurídico como fundamento de lo político, del ejercicio del poder y del Estado de Derecho.
¡Pero... sin apelación la mayor desigualdad mexicana radica en la no equitativa y polarizada distribución del ingreso!
¡Somos demasiado pobres y miserables para seguir impávidos!
Tenemos que establecer condiciones de justicia económica.
No necesitamos que nadie nos dé nada sino la oportunidad de trabajar, mejorar y conjuntar un pequeño patrimonio... y eso consiste en motivar ambientes de oportunidad, integración y solidaridad, subsidiaridad y complementaridad.
Necesitamos condiciones igualitarias en crédito, ahorro, capitalización y fiscalización,...desde luego sin el peligro de las prebendas o los privilegios monopólicos.
Estemos convencidos de que la justicia no es igualitarismo sino condiciones equitativas, donde cada cual pueda ser artífice de sus frutos propios.
...En la entraña de lo social, desde la familia, está pendiente la igualdad de trato entre varones y mujeres de cualquier edad.
...Los subersivos han de recordar que su conducta les ilegítima.
¡Su “anarquía” es tan injusta como la impunidad!
...Exigimos también la seguridad ciudadana, que nos salvaguarde del binomio de abusos de autoridad e impunidad delictiva.
...Por la justicia misma hay que dar castigo a la corrupción, a la deshonestidad y al arreglo ilegal.
La madurez intelectual de nuestro pueblo surgirá cuando podamos aunar o distinguir entre licitud y legalidad.
...Y si nos referimos a lo cultural, la justicia nos llamará a homogeneizar -a lo largo del territorio- las condiciones cuantitativas y cualitativas de los servicios de información, instrucción y educación.
DERECHOS Y DEBERES
Todos los mexicanos nacemos libres e iguales-en dignidad y derechos-dotados como estamos de razón y conciencia, debemos comportarnos fraternalmente los unos con los otros.
Todo mexicano tiene todos los derechos y las libertades que nuestra propia naturaleza nos otorga...pero también todos los deberes y las limitaciones que la naturaleza de los demás nos exige.
¡Vayamos por el ejercicio cabal y correlativo de esos derechos y deberes!
El primero de todos los derechos es a la vida, a la integridad, libertad y seguridad personal...
El deber es a vivir dignamente, a procurar la vida y la salud.
El derecho a ser sujeto de la vida socialconsiste en ser considerado actor de la existencia, a decidir nuestro propio destino...
El deber de ser sujeto de esa vida social, es a ejercer con responsabilidad las propias libertades e iniciativas.
El derecho a la familia significa complementariedad, apoyo, paternidad, maternidad y filiación, a disfrutar de respeto, seguridad y de gusto de pertenencia...
El deber familiar es a constituirlo como un centro de apoyo, tranquilidad, escuela de virtudes y sede de alegrías.
El derecho y el deber a la elección de estado implican seguir la propia vocación y cumplir con ella.
El derecho a la educación consiste en la facultad de alcanzar la verdad mediante el conocimiento de la realidad, de los fines del hombre y los bienes de las sociedades...
El deber de educarse consiste en reconocer que ser educado no es una opción sino una obligación.
El derecho a la información consiste en la lícita facultad de pedir a los demás que nos den a conocer el sentido objetivo de los acontecimientos...
El deber a mantenerse informado implica que nadie puede declarase ajeno al desarrollo de dichos sucesos.
El derecho de asociación es a reunirse en estructuras idóneas para alcanzar fines lícitos, a través de medios también lícitos...
El deber de asociarse es a participar razonada y libremente -con justo interés- en lo social, económico, político o cultural.
El derecho de posesión de bienes naturales nos faculta a disfrutar de los atributos y bellezas del cosmos, que Dios creó para patrimonio de “todos” sin limitación...
El deber de tratar con cuidado los bienes naturales, significa que nadie está autorizado a maltratarlos, contaminarlos o destruirlos.
El derecho al trabajo es a la subsistencia, a ganarse la vida, a ser productivo, a la remuneración y a la iniciativa empresarial...
El deber de trabajar es una obligación de la especie; y hacerlo con honestidad y utilidad.
El derecho a la propiedad es a los bienes concretos, a ejercer su titularidad, a conformar un patrimonio, a sumar ciudadanos propietarios, porque la vida digna requiere garantizar un mínimo de bienestar; por ello, nadie puede excluirse del deber a ser propietario.
El derecho de asentamiento y el tránsito es a la vez, a radicar establemente y a circular libremente...
El deber de transitar y asentarse, significa constituir vecindad y traslados, pacíficos y respetuosos.
El derecho al orden jurídico es vivir bajo una normatividad en la que se encuentre oportuna seguridad legal...
El deber de cumplir con el orden jurídico consiste en respetar los derechos ajenos, las leyes, los procedimientos y las instancias judiciales, con el propósito de gestionar, garantizar y obtener la paz.
El derecho al orden político es a ejercer la ciudadanía, es decir, a gobernar y ser gobernado...
El deber de participar en política, significa hacerlo con apertura democrática, que fortalezca la libertad, la justicia y el orden.
El derecho al orden religioso consiste en la facultad de practicar libremente el culto que corresponda a los propios principios y valores trascendentes...
El deber de cumplir con las obligaciones religiosas consiste en la necesidad de conducirse bajo criterios éticos
El derecho a la legítima resistencia consiste en el recurso de desobediencia ante los abusos de autoridad y actos delictivos, ejercido para la vigencia de los derechos fundamentales...
El deber de ejercer la resistencia sólo puede justificarse por legítima defensa para oponerse a la violencia, al imperio de normas antijurídicas o la arbitrariedad institucional.
ARMONIA Y PAZ
En México está pendiente el lograr la integración funcional de la sociedad.
Es decir... la conveniente disposición de las partes para el todo.
En el nuevo siglo necesitamos combinar lo mejor de todos los individuos.
No podemos desperdiciar el potencial de nadie.
¡...Que unos contemos con otros..!
Una nación es como una orquesta donde cada cual se basa en su propia partitura, toca su propio instrumento, pero la obra de arte resulta de la ejecución sumatoria de todos.
La política no es sólo administración de las cosas:
Es sobre todo el arte de formar y enlazar acordes y acuerdos humanos, porque la armonía es la única que puede causar resonancia.
En la época universal puede entenderse a los “hombres” como personas gestadas en familias, que se agrupan en sociedades, que adquieren su propia identidad política, en el contexto de la comunidad de las naciones.
Individuos, familias, sociedades y polis, que poseen necesidades, debilidades y aspiraciones, que pueden armonizarse convenientemente bajo la consideración orgánica de lo humano.
No podemos aceptar ser violentos por naturaleza; ni que el capital esté por encima de lo humano; ni creer que el progreso resulta de la lucha fratricida; ni que son superiores los agresivos y soberbios; ni que la religión sea el opio de los pueblos; ni que la política carece de ética.
Si queremos ser universales habremos de deshacernos de la herencia de estupideces, absolutamente inaceptables, pregonadas por falsos profetas que ignoraron dolosamente las verdades del hombre.
En el propósito de la paz, la nueva política significa encontrar las notas de la armonía entre los fines personales y los fines familiares, los fines comunes y los fines públicos.
¿...y qué son los fines sino los bienes de cada quien?
El arte de la política que los mexicanos esperan, es la del gobierno que permita impulsar los bienes individuales y enlazarlos con los bienes colectivos;...sociedad personal orgánicamente integrada: ni colectivista ni individualista.
NUEVA EDUCACION
En la época universal todos están de acuerdo en lo esencial de la educación para el desarrollo.
La educación es la base de todo proyecto de nación.
La cuestión es: ¿qué clase de educación?
En el siglo pasado -restringidamente- se pensó que la educación significaba instrucción en las aulas; así la educación se confundió con enseñanza escolar, con instrucción pública o adoctrinamiento ideológico.
En la actualidad necesitamos redimensionar los profundos y extensos sentidos de la educación.
Educación proviene del latín educare que significa dirección.
No consiste en amaestrar o meramente instruir, sino en el pleno desarrollo de lo humano.
-sentidos, emociones, libertades, voluntad e inteligencia-
La educación es una acción facultativa-es un tradere-una entrega continua y renovada de todo lo humano, orientada hacia la mejor vida posible.
...Es ante todo un asunto de teleología; de afirmación de los fines de la antropología, con sus implicaciones ontológicas, éticas y civilizadoras.
...Educar es primero una tarea de padres, -es el verbo más propio de la paternidad-.
...Educar es ayudar a ser, ayudar a despertar, a identificarse y a identificar.
...Educar es asunto de principios, valores y actitudes humanas.
...Después, educar es acción de enseñanza y aprendizaje de acontecimientos y datos, técnicas y ciencias.
En el siglo pasado pudimos ver hombres “educados” sin instrucción, lo mismo que “instruidos” sin educación.
El hombre universal sabe que tiene que sintetizar “ser y hacer” educativos:
Combinar aprendizaje con juego, trabajo, recreación, servicio comunitario y acción cívica.
Ya no es un asunto meramente de aulas, ni de educación formal, ni siquiera de grados académicos.
Es nueva función de la escuela la tarea de la instrucción, que no aniquila ni ignora lo cotidiano del humanismo.
Mientras que los medios de comunicación masiva tienen por naturaleza, la función de la información, -con respeto absoluto a la veracidad.-
...La cultura universal es misión de las escuelas; asunto de personalidad y de funcionalidad.
..de identidad y diferencia, de certeza y colaboración.
El reto mexicano consiste en evitar conocimientos despersonalizados o analfabetismo funcional...
...en emplear la casa y el trabajo, la escuela y la recreación, indistintamente, para asir la civilización.
La nueva educación no puede centralizar, imponer ni discriminar los contenidos o los beneficiarios.
La educación universal significa abrirse a todas las dimensiones de la realidad:
¡No desconocer lo cotidiano ni lo científico, ni lo técnico o lo filosófico...ni tampoco lo artístico!
El reto del nuevo sistema educativo consiste en desarrollar una hiper red educativa, que usando los medios tecnológicos más sofisticados, liberte a los marginados y los sume al tren del progreso.
...De esa “red” surgirán nuevas y audaces síntesis; creatividad entrelazada en todos los campos del saber humano, que darán a México una nueva estructura, un nuevo tejido y un nuevo rostro.
PARTICIPACION CIUDADANA
Se pierde energía cuando la indignación se reduce a lamentarse de las carencias y las desesperaciones del pueblo.
El reto histórico consiste en pasar a la voluntad activa,...a la decisión popular de hacer algo, respondiendo al deber personal de la vocación.
Nos toca acudir con sencillez, autenticidad y creatividad, al encuentro de las soluciones.
La patria -tierra de nuestros padres-tiene que ser semillero de hombres honrados; espacio de libertades interactuantes.
México tiene que ser millones de subjetividades...sociedades que se sepan vivientes a fuerza de pluralidad.
-Unidad en la diversidad-
Diversidad orientada al convivio, al orden y la civilidad.
Unidad que sea fruto de la inteligencia social que se vierte en el civismo; es decir en el modo racional de vivir juntos: conciencia de destino común.
¡A los que quieren ejercer el poder habrá que recordarles-hasta que lo acepten o se vayan-que su oficio es el de impulsar el progreso de los ciudadanos!
SEGURIDAD
¿Quién de nosotros no aspira a una convivencia pacífica?
¿Es posible que algunos dolosamente persigan el mal?
¿Hay quién quiere sembrar la cizaña en el trigo?
Desde luego que al bienestar individual, común o público, siempre habrá quien se oponga.
Perversidad, dolo, impaciencia, frustración o simple odio, son y seguirán siendo patologías perenes de agresión y delincuencia.
Las personas saben, que el desorden social es la consecuencia del fracaso de lo racional.
Por lo mismo la convivencia pacífica consiste en el triunfo del entendimiento.
Inteligencia que entiende; racionalidad que dialoga; logos en conversación; acuerdo entre personas; orden en la sociedad; paz en la convivencia.
...Pero cuando la irracionalidad se impone, para rescatar la dignidad de las personas, la sociedad y la convivencia, se sucede cosecuentemente el castigo de los agresores.
-Caín no puede dañar y después gritar burlonamente que él no es el guardián de su hermano-
!Qué quede claro: la obligación más elemental del gobierno consiste en procurar la inviolabilidad de los derechos humanos!
La honestidad policiaca y el peso de la ley, el proceso expedito y la sentencia clara, a efecto de que incluso al agresor se le salven sus derechos fundamentales.
...Pero la obligación primaria del gobierno consiste en salvaguardar los derechos de las víctimas, y sólo después la de los agresores.
Para que la víctima y la sociedad no sean víctimas del agresor y de la impunidad, los principios de legalidad y el Estado de Derecho tienen que salir vencedores.
¿Por qué la seguridad no acaba de llegar a la sociedad?
¿A qué se debe que la policía sea cómplice o esté maniatada?
¿Cómo es que la corrupción o la ineficiencia procesal se imponen?
¿Por qué los sistemas de reclusión no readaptan al perverso sino perfeccionan la maldad del delincuente?
¿A qué se debe que el sistema penitenciario está contaminado?
¿Por qué los delincuentes acaban por salirse con la suya?
¿Por qué la sociedad parece más débil que las mafias?
¿Qué hacer para que Caín no pueda dañar impune e indefinidamente, reincidir y después gritar cuantas veces quiera que él no es el guardián de su hermano?
¿Cómo fue que otros países lograron acorralar al perverso?
¡No es sólo una cuestión de armas y de capacitación, sino de validez de la ética y la civilidad públicas!
¡Hasta ahora la Constitución dedica ocho artículos a las garantías individuales de los delincuentes, pero ninguno a los derechos de las víctimas!
...La modificación constitucional resulta apremiante, a efecto de que las leyes locales y los procesos, se apliquen con prioridad para las víctimas; al agresor se le obligue a la reparación del daño y a una efectiva readaptación en reclusión: educación obligatoria y automanutención.
Si la inseguridad social es el problema, que el arte de los políticos de la transición sea asumir con valor, todas las correcciones que se requieran en el orden legislativo, administrativo y judicial.
El reto está en garantizar a los ciudadanos su seguridad, para que con confianza florezca su bienestar.
...Estemos ciertos y démonos prisa: del caos no sobrevendrá el progreso; el México universal abortará si los facinerosos se tecnifican.
...Y no caigamos en sofismas; la maldad no es efecto de la pobreza, tampoco de la ignorancia...
El violento es consecuencia de su infelicidad, de la tensión de su espíritu, del esfuerzo infructuoso, de la alternativa ventajosa y de la posibilidad de la impunidad.
¡...Bienestar y educación no evitarán la violencia, pero si la atemperarán!
PROGRESO
¡Ser imperfecto y tender a la perfección son dos características profundamente humanas!
Humanizar es ir hacia adelante.
En cierta forma es un fenómeno espontáneo; en otra es un proceso planeado.
Dar al crecimiento espacios de naturalidad, y a la vez planear el desarrollo, permite racionalizar las fuerzas de la naturaleza, eslabonar resultados y alcanzar progresos.
El progreso comienza por las personas y las familias, crece por todo tipo de sociedades y comunidades, se refleja en la transformación de las localidades hasta florecer en el bienestar de la nación.
Es primero una actitud psicológica: sólo hay progreso en aquellos que se lo proponen; de hecho, proponérselo es ya un progreso....el resto viene después.
La educación es el mejor instrumento del progreso;...a condición de que sus objetivos, contenidos y pedagogías, lancen decididamente al educando hacia adelante, le asignen misión y le informen como lograrlo.
Gracias a la infraestructura educativa ya instalada, -de haber capacidad y voluntad políticas- México puede ser capaz de lograr una profunda transformación en tan sólo una generación.
Una generación de mexicanos esparcidos por el territorio, -hartos de convivir con el rezago y la pobreza-convencidos de la necesidad de derrotar a la pobreza y al subdesarrollo, podrán diseñar y generar calidad de vida.
Necesitan saber que el bien-estar procede del bien-ser, que la armonía social es consecuencia de psicologías sanas, que el take-off o despegue económico requiere tecnología, que la búsqueda continúa de la calidad genera estabilidad.
¡Las claves del progreso no son meramente económicas! -craso error del arcaico liberalismo-.
¡En la óptica de una política humanista, las fórmulas son fundamentalmente culturales.
...Se gestan en las mentes y se plasman en la civilización!.
FORMALIDAD
En marcha hacia mejores niveles de vida, tenemos que reparar en la seriedad de la estructuras.
México fue un país folklórico, de estridencias, improvisaciones, adaptaciones...hechizo, es decir sin empresa, ni marcas ni patentes.
No se trata de dejar de ser lo que somos, ni restarnos personalidad; sino de acrecentarla y perfeccionar.
Para fortalecer la mexicanidad habrá que realizar los cambios que el progreso requiere, implicará formalizar las relaciones entre las personas físicas y morales.
¡Necesitamos un país de instituciones!
...En las instituciones surgen la formalización de las parejas y las familias, de los talleres y de los mercados, las elecciones y las autoridades.
Se yerguen entonces matrimonios, familias, empresas, industrias, universidades, centros de investigación, democracias, urbanizaciones...
¡De la formalidad de los sujetos brotan las instituciones!
No hay otras fórmulas.
Las instituciones edifican las naciones, les dan soporte, continuidad y proyección.
No nos espantemos: México es una abstracción -un ente de razón-;las instituciones una concreción -un ente existencial-.
¡Queremos una nación universal... políticamente estética... entonces contemos con estructuras formales e instituciones universales!
CAPILARIDAD
Venimos del neoliberalismo y de sus sinsabores; de la tiranía de ley de la oferta y la demanda, de la ilusión del mercado generador de equidad, de la macroeconomía negra y la microeconomía roja.
La tecnocracia se adjudicó el atributo de modular lo humano, ilusionada en que tarde o temprano la riqueza acumulada en la cima acabaría por derramarse a la base.
Pero no sucedió así... por el contrario, los grados académicos, el trabajo, el salario, los ahorros de muchos años, o el haber adquirido alguna vez casa o auto... no fueron suficientes para mantener el nivel de vida.
La movilidad socioeconómica discurrió hacia abajo.
México adquirió la geometría de un triángulo de base amplia.
...Para el siglo XXI tenemos que ir por una nueva figura: la de un rombo de poca altura y crecido a lo ancho.
Necesitamos dejar de creer en el mito de la derrama y pasar a la convicción de la expansión...orientar las políticas hacia la capilaridad social, basados en la certeza de favorecer la formación de las clases medias.
Definitivamente un México universal tiene que sacudirse la pobreza mediante nuevas estrategias de política económica.
...En todo caso deberán ser estrategias de capitalización y patrimonio, es decir, de generación y acumulación de bienes... de manera que a un mismo tiempo haya menos ricos extremos y menos pobres extremos.
¡De facto no es nada nuevo: todos los países desarrollados apostaron por las clases medias!
La nueva geometría financiera no desconoce las leyes del mercado, pero tampoco las del derecho, la ética y la caridad.
SANEAMIENTO
¿Cómo nos sacudiremos de una herencia abrumadora de yugos?
¿Necesitaremos de “otros” caudillos?
¿Nos podremos bastar a nosotros mismos?
Románticamente circulan panfletos que afirman: para cambiar el mundo tienes que empezar por ti mismo.
Esto es cierto... sólo a condición de saber lo que debemos cambiar de nosotros mismos.
A mediados del siglo pasado se afirmaba: México requiere una renovación moral.
Puesta la vista hacia el frente habrá que visualizar los diferentes ámbitos del saneamiento.
...Saber que el saneamiento ecológico es absolutamente urgente.
¡Nosotros no podemos vivir sin la naturaleza...ella sin nosotros sí!
Aceptar que matamos la naturaleza -que Dios nos dio-por la irresponsable depredación de nuestros ancestros y todavía de millones de nosotros.
Si no recuperamos lo elemental: aire, agua, suelo... agonizaremos hasta morir...y justamente.
...Sanear la sociedad implica clarificar las costumbres; moralizar las relaciones entre las personas.
-ser en otro y con otro-
Reconocer lo que es honesto y lo que no lo es.
Valorar y respetar la decencia.
... Sanear la economía significa redistribuír el ingreso, y facilitar que los miserables dejen de serlo mediante oportunidades de educación y trabajo.
...Sanear la cultura supone abstracción intelectual, sensibilidad artística y bondad tecnológica.
...Sanear la política consiste en purificar los puestos y las funciones concretas.
...Pasar a una sociedad universal significa darle contenido lógico a la moral: no hacer a otro lo que no quieres que te hagan a ti.
...Cambiar a México empieza por cada uno de nosotros, reconociendo que somos seres creados, que somos inteligentes, que somos iguales, que somos libres, que somos dependientes unos de otros.
...Sanear a México significa dignificar a cada uno de sus hijos mexicanos.
A fin de ponernos de pie y comenzar a andar por los senderos del desarrollo y la universalidad requerimos de proyecciones éticas, plasmadas en realidades morales!
LEGITIMIDAD POLITICA
Cada pueblo tiene el gobierno que merece.
Nosotros ya nos merecemos un régimen, que corresponda a nuestro nivel histórico.
Nunca más pasos atrás; hemos pasado por demasiadas vicisitudes como para siquiera apetecer volver a alguna de ellas.
Las viejas generaciones no deben olvidar el pasado; han de contar a las nuevas, los duros senderos...
Las nuevas generaciones deben proyectar el futuro, proponer a las viejas, sus aspiraciones...
El diálogo arrojará balances y planes viables.
¡Los propósitos quedarán incertos dentro de leyes lícitas que tengan carácter adjetivo de justas!
Orden político que conduzca lo cotidiano conforme a la ley.
Legislación oportuna.
Estado de Derecho.
Equilibrio de poderes.
Libertad ciudadana.
Administración de los recursos.
Aplicación de la Justicia.
Federalismo.
Autonomía.
Municipalismo.
Libertad, justicia y paz... premios de la legitimidad política.
Necesitamos de nuevos ciudadanos, de los cuales surjan nuevos políticos: Políticos estadistas... no partidistas...capaces de abandonar las ideologías e ir tras la Filosofía de la Política.
Políticos honestos e incorruptibles; profesionales y certeros en su quehacer; abiertos, negociadores, optimistas, gradualistas; propositivos, lógicos, éticos, amables, sensibles, prácticos; valientes, firmes, legalistas, legítimos; visionarios, amantes de la Patria... líderes auténticos.
Conscientes de nuestra identidad, hemos recorrido largas etapas.
Sabemos de las tendencias que mueven al mundo, conocemos los retos del siglo XXI.
...Ahora tenemos idea clara de la Naciónque queremos para nuestros hijos:
Un México de personas responsables, de familias tradicionales, de sociedades armónicas, de trabajos y empresas retribuyentes, de urbanizaciones ordenadas, de política honesta, de economía humana, de desarrollo científico y tecnológico, de ecología sustentable, de cultura universal.
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