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Capítulo 7. EL MEXICO QUE QUEREMOS

Personas Responsables
Familias Tradicionales
Sociedades Armónicas
Urbanizaciones Ordenadas
Desarrollo Científico y Tecnológico
Economía Racional
Trabajo Contribuyente
Respeto Ecológico
Políticos Honestos
Cultura Universal

PERSONAS RESPONSABLES

Queremos que todos los mexicanos ejerzan plenamente sus derechos fundamentales, pero también, que asuman correlativamente sus deberes.

Ser sujetos  -no objetos- de la vida social, económica, política y cultural.

Capaces de ejercer plenamente su inteligencia, voluntad, libertad y emociones.

Ser un país de personas... de millones de personas “interactuantes”.

-responsables de sí mismos y corresponsables de los demás que sumen sus facultades y sus aspiraciones-.

 Queremos un México de personas realistas, con principios éticos, valores claros y actitudes positivas; capaces de emocionarse y participar en el progreso: que vivan el presente, asuman alternativas y sean comprensivos, con metas graduales y probabilidades de éxito.

Queremos personas autovaloradas y auto-realizadas.

... que lleven a cabo su potencial, sean felices, activas, saludables.

...que confiadamente disfruten y valoren su vida...

¡Personas llenas de entusiasmo y esperanzas; que reciban aprobación y afecto social!

Personas integradas y solidarias, dispuestas a complementarse y subsidiarse; a hacer por otros lo que no puedan por sí.

Necesitamos que nadie se escinda por razones raciales, culturales, económicas o religiosas.

El siglo XXI lo conforman mexicanos colaboradores; que buscan su bien, contribuyendo al bien de los demás-win to win-.

Mexicanos ganadores que dejan ganar; ...que se responsabilizan del bienestar de los demás.

 ...que al lograr sus fines personales, fortalecen el orden social y público.

...que saben que es estúpido pasar destruyendo; por lo que se empeñan en el “bien común”.

...Y a efecto de preparar y retribuir a las generaciones, la responsabilidad social significa protección legal especial y prioridad funcional para menores de edad, ancianos y enfermos.

¡No queremos mexicanos irresponsables, hundidos en un pasado rencoroso, catastrófico... condenatorios, agresivos, violentos, extremistas, emocionalmente dañados; de baja autoestima, fracasados, egoístas, pesimistas, deprimidos, desamparados, vulnerables, ansiosos... infelices!

¡Necesitamos un México de personas plenamente humanas!

Necesitamos mexicanos que vivan plenamente; que convivan social y animosamente; que disfruten de la naturaleza y el paisaje; que progresen en sus niveles de bienestar; que elijan con respeto a la libertad de los demás; que quieran cuanto se pueda querer si es bien; que conozcan la realidad para asir la verdad; que amen como expresión sublime de su ser.

FAMILIAS TRADICIONALES

Queremos que nos liguen lazos fuertes, amables y emocionantes.

...enamorarnos con intensidad para fraguar vidas que florezcan en la intimidad, satisfagan la cotidianidad y enorgullezcan la vida pública.

Un país en que las parejas disfruten con entusiasmo, vibren con esperanza y realicen su proyecto de vida.

Que recojan los atributos naturales de las parejas humanas: gocen de igualdad y complementariedad, estabilidad y durabilidad... unidad, fidelidad y bienestar.

...Parejas que en la evolución de su amor, encuentren forma y modo de vida dignos.

Matrimonios felices que sean cimiento de hijos deseados, que desde su procreación reciban el afecto de sus padres, crezcan como infantes queridos y adolescentes valiosos.

Maternidad y paternidad responsables de sus frutos.

Consciencia de participar en la acción creadora,...racionalidad procreativa que reconozca la infusión divina y la pasión humana.

Paternidad y maternidad que sepa y entienda que somos muchos y mal distribuidos; que se comprometa con México... y esté cierto que el progreso nunca llegará si no disminuimos las tasas de reproducción.

Padres e hijos que encuentren en la familia: cariño, protección, ayuda, estímulo y colaboración.

...Ahí en el núcleo de la familia, se moldean las personas, las responsabilidades y las vocaciones!

Familias felices de tono universal, adaptadas a las nuevas condiciones del tiempo: de padre o madre “solos” y al frente de sus hijos, de parentescos de sangre y también de afinidad, tutorías y adopciones a favor de los carentes de familia-familia nuclear o familia amplia-.

Abrámonos a todos los tipos de familia, evitando que sean promiscuas, antinaturales, decadentes o inmorales.

¡Queremos familias tradicionales!

-que no conservadoras-

Familias que recojan lo mejor del pasado, se adapten las necesidades del presente y a las aspiraciones del futuro.

 “Tradición” que es principio y valor típicamente mexicano.

Familias que se reúnan y festejen, respeten a sus mayores y a sus menores; apoyen a todos sus miembros, y aún en la modestia, sean escuelas de alegría y de solidaridad.

Adultos responsables de los niños... jóvenes responsables de los ancianos...

Mexicanos próximos y responsables unos de otros-guardianes de sus hermanos-.

Nuestra Nación tiene en las familias su reserva, su patrimonio y su esperanza.

Si consolidamos las familias, seremos en todos sentidos más sólidos.

... por eso hagamos de ellas el cimiento de nuestro bienestar.

SOCIEDADES ARMONICAS

Varones y mujeres conformamos el núcleo;...las familias las células fundamentales;...las sociedades el tejido social.

Las sociedades son el espacio en que vivimos la vida... ahí estudiamos y trabajamos, convivimos y nos divertimos.

Escuelas, empresas, institutos, clubes... asociaciones de todos tipos que suman nuestros esfuerzos y nos agrupan bajo las mismas finalidades.

...Queremos miles y miles de sociedades que por su vitalidad puedan alcanzar el status de comunidades.

Sociedades armónicas conformadas por personas responsables, que estimulen la participación digna de sus miembros.

Comunidades que aporten tejido social y signifiquen sociabilidades con unidad-común unidad que implique común pluralidad-.

Comunidades que a su vez se vinculen entre sí, dando lugar a los municipios...a la estructura inmediata de lo político.

Municipios cuya misión sea mantener el sistema del orden en la convivencia.

...que armonicen lo rural y lo urbano, -lo antiguo, lo actual y lo futurista-que integren a las personas, las familias y las sociedades.

..que en ellos se puedan verificar sus localidades, sus costumbres y fortalezas, sus contribuciones y tradiciones.

...que surjan, se mantengan y conduzcan democráticamente.

...que aunados armónicamente entre sí, conformen ciudades, regiones y estados.

Proceso de armonía e integración cuyo saldo final sea una nación pacífica y desarrollada, consciente de su pertenencia a la especie humana.

URBANIZACIONES ORDENADAS

Queremos ciudades pletóricas de infraestructura, estructura, funcionalidad y estética... en proceso continuo de renovación.

Hasta ahora, las nuestras son ciudades atadas al pasado, que deben volverse hacia el futuro para adquirir viabilidad y comodidad.

Fundadas y trazadas en los siglos XVI y XVII, a nuestras capitales les fue imposible prever las complejidades que sobrevendrían.

Redes de agua potable, drenaje, electricidad y electrónica, calles y avenidas, vehículos, parques y jardines, usos del suelo... que tuvieron implementación en el tiempo.

...Gracias a los avances científicos, hoy podemos recordar antecedentes, anticipar necesidades y proyectar a futuro.

Ahora 75 de cada 100 se asientan en zonas urbanas... en cincuenta años serán 95 de cada 100.

-Es indispensable prepararnos y estar listos-

...Queremos urbes ordenadas, que sólo pueden surgir de la planeación.

-racional y razonable-

Ciudades de escala humana, dignas de sus habitantes.

¡Planeación que empleé el saber multidisciplinario!

...Que inequívocamente consideren los temas de la planeación del futuro: viviendas, escuelas y medios, trabajos y empresas, recreaciones y deportes, flora y fauna, energéticos y transportes, puentes, vialidades y autopistas, aeropuertos, abastecimientos, alimentación y salud,

Deseamos que el objetivo general de los proyectos de desarrollo de nuestras ciudades se enuncie: elevar la calidad de vida.

Así podrán cumplirse los objetivos específicos: garantizar la convivencia pacífica, ofrecer servicios públicos funcionales, permitir la dignificación de las personas, y con ello el incremento de los ingresos personales.

La condición: Las urbanizaciones ordenadas serán posibles sólo si las autoridades y las sociedades cuenten tanto con valor político como con soporte científico!

La audacia: Restringir a las grandes ciudades, conservar a las ciudades medias, impulsar o crear nuevas ciudades pequeñas... debemos “colonizar” nuevamente el territorio!

Las estrategias indispensables: Limitar y zonificar las propiedades, restringir los usos de suelo, implementar medidas anti-densidad, reglamentar y embellecer las construcciones!

Una nación equitativa sólo puede germinar mediante ciudades pequeñas y medias-sin urbanizaciones cefálicas en cuerpos raquíticos-.

Lo monstruoso es enfermizo; necesitamos un alto a las megalópolis... México, Guadalajara y Monterrey.

-Pero particularmente y para salvar la naciónnecesitamos decir adiós al concepto de Distrito Federal-.

Construyamos ciudades verdaderamente humanas, en que florezca lo redundante del civismo y la urbanidad;...es decir lo propio de las civitas y las urbes.

Civismo en la convivencia y urbanidad en el trato, calidad en la vestimenta y calor de hogar en las viviendas, funcionalidad en las vías de comunicación, comodidad en los transportes, respeto al escenario natural y difundida limpieza, ornato y estética por doquier.

DESARROLLO CIENTIFICOY TECNOLOGICO

Queremos que abunde la ciencia y la tecnología, que todos los mexicanos aprendan, dominen intensamente y usen a su favor las nuevas herramientas electrónicas.
La orientación es precisa: que las tecnologías sean medio al servicio del hombre...nunca un fin en sí mismo.

Queremos que todos los mexicanos dominen el idioma de la transformación universal,...los instrumentos y el lenguaje del cambio.

Que todos tengamos computadora, -aspiración cierta y posible, pero aún así no basta-necesitamos que todos tengamos computadoras interconectadas.

¡Internet a nuestros conciudadanos... intranet a nuestras escuelas y trabajos... extranet al mundo entero...con ética!

...Queremos perder el miedo a los cambios científicos y tecnológicos, para encontrar en estos cambios la integración social.

El empleo de la ciencia y la tecnología deben implicar una tarea moral:

Una oportunidad de equidad en vez de una nueva o patológica forma de desintegración y marginación.

Para libertarnos de la desigualdad y la pobreza es necesario que la educación sea el objeto primario de la cibernética,...después del trabajo y de la recreación.

 Es una verdad irrebatible que las computadoras en red podrán convertir a los educandos en filósofos, científicos y artistas.

Queremos que las computadoras traigan a los educandos fuentes de información y conocimientos lejanos; que permitan autorías y diálogosdesde el salón de clases o desde su propia casa: correo electrónico, bibliotecas digitales, trabajos comunitarios a distancia.

Nuevos conocimientos y nuevas habilidades: curiosidad, análisis y comparación, selección y organización, comunicación y trabajo.

...hasta configurar una “tecno-comunidad”.

 Educación y trabajo en simbiosis; educación práctica y práctica educativapara vivir, convivir y sobrevivir.

El trabajo electrónico significará la posibilidad de erguir empresas científicas... y éstas convertirán la suma en multiplicación, generando un network empresarial!

Si nos desarrollamos en lo científico y tecnológico podremos reducir esfuerzos, bajar costos y multiplicar los resultados.

...Podremos integrar hogares y trabajos, recreación y cultura, comunicación y transporte.

Si orientamos el progreso cibernético, el futuro nos será amable!

ECONOMIA RACIONAL

No queremos una economía salvaje, depredadora, denigrante y polarizada.

Lo que queremos es una economía al servicio del hombre-con rostro, estructura y modo humano-...economía del hombre equivalente a economía racional.

Economía de principios lógicos, valores éticos y acciones libertarias.

Necesitamos abundar en su dimensión total: filosofía de la economía... ciencia económica... técnica económica.

Deseamos la vigencia natural de las leyes económicas, pero no desbocadas y sin control, sino ajustadas a las exigencias éticas de toda actividad humana.

¡No más economía ilógica e inmoral, centralizada o anárquica!

Queremos verdaderamente una “economía libre” -es decir racional y limitada por normas de valor-, no un nuevo liberalismo económico-sin racionalidad ni límites morales-.

¡Mercado libre... pero acotado, porque no todo se puede producir, comercializar o consumir!

Queremos una economía de la razón, del corazón y la libertad, no de la ignorancia, la insensibilidad y la liberalidad.

Una economía justa y progresista, sólo puede surgir de una economía formal y abierta.

Formalidad y apertura... de bienes lícitos y legales.

Queremos un nuevo sistema económico, que conceda prioridad al patrimonio de las personas.

...Que abata las injusticias del mundo contemporáneo, en que son relativamente pocos los que poseen mucho, y muchos los que poseen casi nada.

No es el mercado el que enriquece al pueblo, sino la activación multidimensional de las cadenas de producción y transformación, distribución y consumo.

Queremos una economía de lo razonable...y así alcanzar una economía de lo humano.

TRABAJOS Y EMPRESAS RETRIBUYENTES

Queremos que el trabajo fortalezca las subjetividades de las personas y las comunidades.

Trabajo como modo honesto de vida, de contribución y retribución.

Queremos trabajos productivos: que sirvan, que reditúen, que humanicen, que den para vivir decentemente... que contribuyan a dignificar las vidas de las personas.

Queremos ser trabajadores creativos, colaboradores y participativos,...y dejar de ser improductivos, informales o desintegradores.

Necesitamos una extensa cultura de trabajo formal y tecnologizado, integrador de las personas, de sus ideas y de sus organizaciones, que sumen esfuerzos y distribuyan retribuciones.  

Nada ni nadie nos sacará de las carencias, fuera del trabajo honesto y continuo.

...Que el trabajo sea un medio que aporte dignidad para el técnico y el  profesional independiente, para empleado y el empleador, para el burócrata y el servidor público... para el trabajo modesto y el espectacular.

...Queremos que el trabajo nos eleve, socialice y remunere; condiciones justas y derechos de asociación.

...Que reconozca la participación y aportación de cada uno.

Y que quede claro: el trabajo empresarial es el más necesario de todos...porque crea red e integración de trabajos!

...Empresas, empresas y más empresas-no monopólicas-,a efecto de poder incrementar el producto, y por tanto, incidir efectivamente en la redistribución de los ingresos.

...Sin empresas no habrá riqueza, y sin riqueza no habrá redistribución de los ingresos.

¡La pobreza puede distribuírse, pero la riqueza debe crearse!

Queremos que el trabajo sea fuente del propio sustento, en el perfeccionamiento de la naturaleza... en el servicio a los hombres y a las familias.

Desde el trabajo surgirá la estabilidad  que nos aportará equilibrio individual y comunitario, certeza de virtudes y sensación de esperanza.

Aspiremos a una “nueva forma” de trabajar: porque el hombre se expresa y se mediante su actividad laboral.

¡Si humanizamos el trabajo...

...evitaremos las sombras del maquinismo, la mediatización y el consumismo!

RESPETO ECOLOGICO

¡Sólo dentro de las normas morales universales-impuestas por el Creador  mismo-los mexicanos hallaremos desarrollo!

Es en el amor y el respeto al territorio donde está el beneficio de todos.

Destruir la naturaleza es una afrenta contra el prójimo, porque ella no es nuestra;...pero es también un pecado porque es un atentado contra la obra de Dios.

Queremos que ceda la amenaza contra la naturaleza; que ni la industria ni la ignorancia dañen el Edén.

¡Que nadie atente contra el ambiente natural!

Estamos ciertos de que los cielos, las tierras y las aguas, nos están concedidas en custodia-no podemos explotar y destruir sin empacho-.

Para elevar la calidad del hábitat humano, sólo existe un modo: preservar el hábitat natural.

Queremos la preservación de los equilibrios del ecosistema, y desde allí impulsar la cultura,...colocar en ella -ahí en su esencia- nuestra civilización.

¡Deseamos un consumo razonable de la naturaleza...sin destruir la contemplación!

 Queremos la preservación de los recursos, sujeta a los “axiomas” de las energías sustentables y las reservas naturales.  

Queremos salvar nuestros recursos en la pedagogía correcta.

Sabemos que esa tarea inicia dentro de cada uno: Comienza por nosotros mismos con eco-lógica,  con eco-ética y con eco-libertad.

¡La exaltación de la naturaleza otorgará permanencia al desarrollo!

¿Progreso?
¿Pero qué tipo de progreso?

Los mexicanos deseamos mejorar, cierto, pero bajo parámetros de la sustentabilidad del bienestar.

¡Desarrollo sustentable significa progreso armónico!

Hemos de considerar, que sólo el 3.4% del territorio nacional se constituye en zonas protegidas-parques, reservas y monumentos naturales-.

¿Es esta superficie adecuada?

-¡Definitivamente, no!

El promedio de superficies protegidas que corresponden a naciones desarrolladas nunca es menor al 10% del territorio...

En favor del respeto ecológico, nosotros tendremos que multiplicar por tres la superficie protegida, incluyendo montañas, valles y cavernas, bosques, selvas y desiertos, playas, esteros, arrecifes e islas, fuentes, ríos y lagos, mares y lagunas...

...sin caer en trampas caciquiles o ejidales!

POLITICOS HONESTOS

Queremos que la política mexicana sea el arte de la conducción del progreso público: que permita a los estados y regiones, ciudades y municipios, sociedades y empresas, familias e individuos... su propio florecimiento.

Sapiencia que sólo puede derivarse de una sana visión filosófica de la política; de amplios y exactos conocimientos científicos; de técnicas de diseño, armado e implementación de planes; así como de una práctica asidua de sensibilidad social y de amor antropológico.

No sin razón:” el buen político” es colaborador de la obra difusiva del bien; en que el “mal político” es artífice y difusor de la obra perniciosa del mal.

Queremos que la nueva misión política sea la de servir a todas las polis; dando espacio y sentido a las condiciones comunitarias.

Aspiramos a que quienes ejercen el poder lo hagan legítimamente, profesando con su misión.

Este es el oficio de los buenos gobernantes: servir a la nación, conservar el territorio, procurar las condiciones de progreso, crear ambientes  de convivencia, evitar las violencias y defender los derechos.

-regnare est sevire-

No entendemos, ni queremos aceptar que el poder político sea usado para la rapiña o el provecho particular.

Queremos políticos auténticos que surjan desde abajo, en la entraña de la sociedad: se eduquen e instruyan ampliamente, se sumen paulatinamente a la administración pública, a la acción legislativa y a la impartición judicial.

Necesitamos funcionarios que ejerzan honestamente sus tareas, entendidos como servidores públicos... -estadistas no partidistas-dedicados al servicio de lo civil por vocación.

Deseamos que se diluya la idea de que la política es el arte de arrebatar o conservar el poder.

-De sorprender, sojuzgar o expoliar a los débiles-

Tenemos que desterrar para siempre corrupción y amiguismo, engaño y auto engaño... demagogia y represión.

 Hacia el futuro la política no tiene los vericuetos del pasado:

Necesitamos política de Estado, de Municipio y de Comunidad;..nos sobra la política de facciones, de caudillos, de caciques y de subversión.

El nuevo México quiere políticos que sepan de administración eficaz de la res-publica: equilibrio de poderes y Estado de Derecho.

...Visionarios que conduzcan a los hombres al futuro, que se adelanten a su tiempo, que digan lo que tiene que perfeccionarse y corregirse, que lancen y encabecen inventivas para aumentar los logros.

Líderes capaces de erguirse en héroes y profetas políticos, que anuncien las buenas nuevas y denuncien la perversión, que conduzcan al pueblo y den testimonio de la verdad.

CULTURA UNIVERSAL

Queremos un México que satisfaga las necesidades de sus pobladores; levantado sobre la premisa, el principio y la finalidad fundamental del “bien universal”.

Deseamos que el tiempo se oriente en dirección de nuestras aspiraciones...hacia lo que realmente nos importa y nos concede felicidad.

Que se entiendan nuestras necesidades y aspiraciones, y que las nuevas ideas prevalecientes, configuren los patrones de una renovada cultura.

Sin minimizar los conceptos subjetivos, el país se consolidará como una cultura universal, cuando identifiquemos ampliamente los conceptos de:

Progreso: Saber que podemos avanzar, sin vernos frenados por el gobierno a cada intento.

Estima: Sentirse valorado por los demás, en casa, en el trabajo y en la comunidad.

Sentido de pertenencia: Reconocer que no estamos solos, que requerimos a cada paso de una familia y amigos.

Libertad: Capacidad indispensable para ejercer nuestros derechos y exigir que nadie los vulnere.

Estudio: Estar ciertos de que siempre hay mucho que aprender.

Comunicación: Abrir nuestra conciencia, exponer y vernos iluminados por otras personas, a las que damos y nos aportan experiencias desconocidas.

Trabajo: Ganar la vida no mecánicamente, sino el sentirse realizado y poder a la vez servir a los demás.

Solvencia: Contar con lo mínimo indispensable, tener un patrimonio básico y guardar un poco más.

Esparcimiento: Recrearse, pasarla bien, reponer el espíritu y el cuerpo.

Seguridad: Aspirar a no ser molestado, agredido o dañado por sociopatas.

Religiosidad: Reconocer y creer que Dios existe, plasmado en el macro y micro cosmos.

¡Queremos un México conceptuado antropológicamente!

El tiempo está en marcha, la cultura avanza y con ella emerge la civilización...

...podemos estar tranquilos, las tensiones ideológicas del pasado, surgieron de ideas muy ajenas al humanismo.

...queremos una Nación culta sin el riesgo de los errores, maldades y engaños dialécticos del materialismo histórico. 

La cosmovisión universal nos engrandece; nos permite entender el lenguaje de los hombres del futuro... concediéndonos la comprensión de una felicidad mucho más amplia.

¡Desear lo universal nos abre las puertas de la trascendencia!

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